Historial

La finca Larrey pertenecía antaño a la familia Larrey y se componía inicialmente de un cuerpo de granja erigido en 1789.
Un siglo después, los descendientes le añadirán un castel (casa solariega), dotado como en numerosas granjas bearnesas, de un patio interior con una galería cuyas paredes fueron pintadas con frescos con efecto (Bellas Artes), de inspiración néo clásica
En 1913, el bisabuelo del propietario actual adquirió esta propiedad. Desde entonces cada generación aportó su contribución con la preocupación constante de conservación de este patrimonio famillial.
Tras ser una propiedad agrícola durante el siglo XX, la morada fue abierta al público en 2009 con la creación de tres habitaciones de huéspedes.

Domaine Larrey